
Puse mi cabeza apoyada entre su vientre hinchado sintiendo aún el calor de su cuerpo y mientras ella, con sus escasas fuerzas , me acariciaba la cabeza con sus manos suaves...
la miré sonriendo y me dijo, "si me lo pones fácil, te mandaré al mejor..."
Ayer fui a darle las gracias por haberte colado en mi vida..., me senté en la piedra caliente por el sol de un verano incipiente y le conté lo feliz que soy contigo, ...mis manos mientras hablaban acariciaban las letras y bordeaban la fecha del adiós...
Hacía mucho tiempo que no iba a verla, me sobrepasa el dolor de dejarla allí, pero ayer sentí el deseo de estar muy cerca de ella, de acercarme a contarle mis cositas, sin sentir sus caricias y mirando el color de las flores frescas que la dejé , pensando que nunca más se volverán a marchitar...
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