Al ser yo tan poco deportista siempre quise que Olivia sí que lo fuera, porque se que es algo realmente bueno, porque supone esfuerzo, disciplina y sobre todo, salud...
Así que, el pasado domingo, a modo simbólico, Chus a escasos 100 metros cogio a Olivia de la mano y entró con ella en la meta de la carrera de la Melonera, esa carrera que no nos perdemos ningún año, por proximidad y horario...me gusta verles tan unidos y compenetrados haciendo cosas qe les gustan a los dos y por eso ganaron mi medalla, la de los mejores deportista, los campeones de mi corazón...
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